Masters salud y en concreto los médicos reunidos en el VIII Congreso de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de la Comunidad Valenciana en Valencia han reivindicado el reconocimiento por parte del Ministerio de Sanidad de la especialidad en enfermedades infecciosas como una necesidad sanitaria y social. Esta reivindicación se une al manifiesto firmado anteriormente por 13 asociaciones de pacientes.
El doctor Enrique Ortega, presidente del Comité Científico del Congreso y jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Valencia, ha afirmado que "mientras no exista una formación regulada en enfermedades infecciosas, el recambio profesional no está asegurado".
Por llo es importate realizar masters salud especializados como el master microbiologia y enfermedades infecciosas para medicos, para formar nuevos profesionales porque "mientras no se forme a nuevos especialistas, existe el peligro de que no haya una continuidad de profesionales especializados en esta disciplina". De hecho, esta especialidad está reconocida en toda Europa, salvo en Bélgica, Luxemburgo y España.
En la actualidad funcionan más de 80 unidades de EEII en los hospitales españoles hospitales y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) cuenta con más 1.000 médicos en la Sección de Enfermedades Infecciosas. Y no sólo es un tema que interesa a los médicos ya que el colectivo de farmacéuticos también tiene la opción de especializarse mediante un master enfermedades infecciosas para licenciados en farmacia.
En definitiva, Ortega considera "importante y necesario que se dé respuesta a las necesidades sanitarias de la población, que se acredite y reconozca a los facultativos que trabajan en la actualidad en enfermedades infecciosas y que se asegure un plan de formación para nuevos especialistas".
Como no todo pueden ser malas noticias, los masters salud están felices con el reciente anuncio realizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) que asegura que la lista de espera de trasplantes cardiacos en España es la más baja de toda Europa.
Eso es al menos lo que asegura el estudio realizado por masters salud especializados en Cardiología y presentado en la VIII reunión de la Sección de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante celebrada en Córdoba. El estudio señala que en 2010 se computaron un total de 243 implantes de corazón, cifra va reduciéndose de manera gradual año tras año, pues cada vez existe un menor número de donantes y resalta que el tiempo de espera par un transplante en España es de 10 días y 99 días de media para las intervenciones urgentes o programadas respectivamente dependiendo del grado de gravedad del paciente.
Ese hecho hace, según los masters especializados, que el 80 por ciento de los enfermos consigue sobrevivir hasta la fecha de la intervención, gracias a que cada vez se están desarrollando más los dispositivos de asistencia ventricular, que consiguen hacer que un paciente sobreviva entre dos y tres semanas más, a la espera de que llegue un corazón sano y compatible. Con estos dispositivos electromecánicos, que se implantan en el corazón del enfermo en una pequeña operación, se logra mejorar la contracción del miocardio, expulsando la sangre del ventrículo izquierdo (la zona afectada) hasta la aorta.
Cuando se encuentra ese donante lo primero que se le realiza es una ecocardiografía al corazón del difunto para comprobar el estado del órgano, luego se comprueba que su grupo sanguineo sea compatible con el del receptor y que el peso de ambos sea similar, pues el volumen del músculo del corazón varía en concordancia con el peso de cada persona.
Una vez realizado el trasplante, los masters consultados aseguran que la esperanza de vida a doce años vista es del 50 por ciento y, pasado este tiempo, si el paciente sobrevive, suele ser necesario realizar un nuevo trasplante.
Masters salud analizan el consumo de cocholate con una reducción en un tercio del riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, según una investigación realizada en la Universidad de Cambridge y publicada en el "British Medical Journal".
Los masters salud que han elaborado este estudio señalan que los beneficios del cocholate se deben a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias ya que reducen la presión arterial y la mejora la sensibilidad a la insulina.
El equipo de master especializados de la Universidad de Cambridge analizaron los resultados de siete estudios que involucraron a más de 100.000 participantes con y sin enfermedad cardiaca existente comparando el grupo con mayor consumo de chocolate frente al grupo con de menor consumo.
En cinco de los estudios, los master expertos vieron una relación beneficiosa entre los niveles más altos de consumo de chocolate y el riesgo de eventos cardiovasculares y encontraron que los niveles más alto de consumo de chocolate se asociaron con una reducción del 37 por ciento de riesgo de enfermedad cardiovascular y una reducción del 29 por ciento de los accidentes cerebrovasculares en comparación con los niveles más bajos de consumo.
Pero como todo en esta vida, hay que consumirlo con moderación, ya que el chocolate comercialmente disponible es muy calórico y comer demasiado puede ayudar a ganar peso, aumentar el riesgo de diabetes y enfermedades cardiacas.
Tan bueno es tener bajo el colestarol llamado "malo" como elevar el "bueno". Eso es al menos lo que afirman los masters salud y master nutricion y alimentacion que están estudiando dos fármacos que ayudarían a elevar ese colesterol "bueno".
El estudio de estos master salud y expertos con master nutricion y alimentacion se ha publicado en el "Journal of the American Heart Association" y que subraya que estos dos nuevos medicamentos (dalcetrapib y anacetrapib) también pueden ayudar en el control del azúcar en personas con diabetes.
Según los resultados de estos masters especializados, tras tres meses de tratamiento los pacientes de la investigación tenían 0,34 miligramos por litro menos de azúcar en sangre que aquellos diabéticos que no tomaban dichas medicinas, un descubirmiento que podría beneficiara más de 200 millones de diabéticos que padecen esta enfermedad en el mundo.
De momento, dalcetrapib y anacetrapib están en fase experimental desde hace cinco años que son inhibidores de una enzima llamada CETP que ayuda a incrementar los niveles de colesterol "bueno" encargado de limpiar la pared arterial de lípidos que cuando se acumulan pueden taponar los vasos y producir daños cardiovasculares.
Pero hasta que estos dos fármacos no entren en funcionamiento, los masters consultados afirman que es importante un cambio en el estilo de vida evitando el tabaco, el sedentarismo y siguiendo una alimentación equilibrada.