Seis estudiantes españoles de cursos formacion competirán contra 570 jóvenes de 150 países en la 52 edición de la Olimpiada Matemática Internacional (IMO) que se celebrará en Ámsterdam (Holanda) hasta el 24 de julio.
Esta gran fiesta para estudiantes de curso formación de matemáticas comenzó a celebrarse en el año 1959 y pretende detectar y potenciar en los niños el talento matemático. En ella, los jóvenes tendrán que resolver seis problemas en dos sesiones y dedicarán el resto de la semana a disfrutar de diversos cursos y actividades culturales, según ha explicado la organización del evento.
La apertura de la campaña tendrá lugar el domingo 17 de julio y los días 18 y 19 se celebrarán las sesiones de cuatro horas, en las que los alumnos se enfrentarán a tres problemas de diversa dificultad, creados por titulados en carrera educacion de este área. Finalmente, los resultados se harán públicos el jueves 21 por la tarde y el sábado 23 tendrá lugar la ceremonia de clausura, en la que serán entregadas las condecoraciones.
Por su parte, con motivo de su centenario, la Real Sociedad Matemática Española (RSME) ha sido la encargada de la selección y preparación de los seis participantes españoles en esta edición, entre los que se encuentran dos catalanes, dos madrileños, un gallego y un castellano-manchego, ganadores de la Olimpiada Matemática Nacional celebrada en Pamplona el pasado mes de abril.
Suspenso para el curso escolar en la escuela pública. Según una encuesta de la Opinión Pública y política fiscal del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 46,7 por ciento de los españoles consideran que la formacion en la enseñanza pública funciona poco o nada satisfactoriamente, cifra similar a la de ciudadanos que opinan lo mismo sobre los servicios sociales.
Asimismo, el 55,3 por ciento considera que no funciona la ayuda a las personas dependientes; el 53,9 por ciento, opina que tampoco es satisfactoria la gestión de las pensiones y el 51 por ciento tiene la misma percepción de la seguridad ciudadana.
No obstante, el servicio público que se lleva peor valoración es la justicia: el 72 por ciento de los españoles cree que funciona "poco o nada" satisfactoriamente, conforme los resultados ofrecidos por el CIS. Por contra, más de la mitad de los españoles ven "muy o bastante" satisfactorio el servicio de transporte, con un 60 por ciento de respuestas positivas; seguido por la asistencia sanitaria y también las obras públicas, aunque en menor medida.
En cuanto a los recursos que el Estado dedica a la formación y los servicios públicos, la mayoría (53,4 por ciento) afirma que se destinan "muy pocos" a la seguridad social y las pensiones, al igual que a las ayudas a las personas en situación de dependencia (52,5 por ciento) o a la vivienda (52 por ciento), seguido de la protección al desempleo (49,1 por ciento) o la enseñanza (43,5 por ciento). Por el contrario, para el 36,2 por ciento se dedican "demasiados" recursos a defensa.
Formarse para ser competitivo en el mercado laboral. Éste es el objetivo de los 687.900 desempleados, un 14 por ciento del total, que realizaron algún tipo de formación, reglada o no para aumentar sus conocimientos y competir así con los casi cinco millones de parados contados en el tercer trimestre del año. Según recoge el último informe de la asociación de agencias de recursos humanos y trabajo temporal, al menos 384.500 personas en paro han continuado sus estudios con cursos profesionales desde que comenzó la crisis. Sin embargo, las cifras evidencian que aquellos que tratan de ganar ventaja con más formación son muchos menos en relación al total de parados que antes de la crisis. Así, el máximo de los últimos años se registró en el cuatro trimestre de 2010, con un 18,4 por ciento, mientras que en el segundo trimestre de 2006 se llegó al 22,5 por ciento.
Actualmente, los expertos aseguran que aquellos con una menor tasa de paro son los que poseen un título de doctorado, con el 3,8 por ciento, seguidos de los que cuentan con educación superior (13por ciento), mientras que estos porcentajes se disparan entre los que cuentan solo con educación primaria (32 por ciento) y los que no cuentan con estudios (57,2 por ciento).
Un total de 87.000 firmas de ciudadanos fueron entregadas ayer por el sindicato docente ANPE al secretario de Estado de Educación y Formacion Profesional, Mario Bedera, para impulsar la campaña de esta organización "Yo también soy defensor del profesor" y reclamar "más apoyo" a este colectivo por parte del Gobierno.
ANPE ha pedido al representante del Gobierno "un esfuerzo" para garantizar la cohesión y vertebración del sistema educativo, y la puesta en marcha de reformas en la estructura del sistema, que beneficien especialmente a los alumnos de los cursos profesionales de formacion y a los del curso de secundaria, "para que partan del ámbito específico de la legislación educativa".
Además, los responsables de este sindicato de educación reivindican un impulso a las políticas del profesorado al Estatuto Docente "como norma marco desde el acceso a la jubilación, y a la carrera de los profesionales, como forma de apoyar y dignificar la tarea docente".
A esta iniciativa se han sumado personas de todos los ámbitos sociales, incluyendo personalidades como Fernando Savater, Enrique Ponce, Javier Urra, Jorge Valdano, Vicente del Bosque, Alejandra Vallejo- Nágera, Constantino Romero, Juan Ignacio Benítez, Alfonso Aramburu, Pilar Rubio, Pedro Ruiz, las confederaciones de padres de alumnos CONCAPA y COFAPA, los periodistas Roberto Arce, Pedro Piqueras, Isabel Gemio, Carmen Rigalt, Mari Ángeles Fernández o políticos como Mariano Rajoy, entre otros.