España desarrollará planes y estrategias de conservación de las diferentes especies de cetáceos que habitan en sus aguas jurisdiccionales, como por ejemplo el cachalote, la orca, los calderones y el delfín mular, según han informado masters medio ambiente del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino.
Estas especies están incluidas en el Listado de Especies de Interés Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, por lo que es un tema que los master consultados creen que obliga al establecimiento de medidas concretas que aseguren la conservación de las diferentes especies de cetáceos en un estado favorable.
La iniciativa de estos masters medio ambiente se ha dado a conocer tras la reunión del Comité de conservación de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), celebrada en la isla de Jersey (Reino Unido) con carácter previo a la reunión del plenario de la CBI.
En este encuentro, los master que encabezaban la delegación española han manifestado su apoyo a las iniciativas internacionales para mejorar la conservación de las especies de cetáceos amenazadas y de sus hábitats a través de medidas de gestión urgentes tomadas en el ámbito internacional y a las políticas dirigidas a minimizar los factores de amenaza de extinción.
El estudio del índice Green Metric elaborado por especialistas en medio ambiente ha elegido a la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) como la primera en España en políticas medioambientales, ocupando la posición 32 entre las 178 universidades pertenecientes a 42 países participantes.
El puesto número uno de esta la lista que elaboran expertos con un master en medio ambiente de la Universidad de Indonesia, lo comparten las Universidades de Nottingham, Northeastern y Connecticut. Entre las españolas, aparte de la UAH, destacan la Politécnica de Valencia, situada en la posición número 48 y la de Valencia (77). En 2010, la UAH fue también la primera de España en el ránking, al colocarse en el puesto 16 de las 95 participantes.
El índice Green Metric es el único que analiza las políticas medioambientales de los centros de enseñanza superior de todo el mundo, y para ello toma en consideración aspectos como la eficiencia energética, el correcto tratamiento de los recursos o el fomento de sistemas de transporte no contaminantes.
La elaboración del estudio intenta promover la lucha contra el calentamiento global y el cambio climático impulsando políticas que reduzcan las emisiones de carbono a través del uso eficiente de la energía y las formas alternativas de transporte y el reciclado de basura.
Los expertos en cursos salud de la Comisión Europea han propuesto crear medidas más estrictas para el "opaco" mercado de los productos dietéticos con el objetivo de que las propiedades que se anuncien en el envoltorio del producto en cuestión tengan una base científica. Al respecto, los titulados en curso comercio matizan que se ha dejado claro que esta medida no supondría la retirada de la venta los artículos puestos ya en el mercado.
La propuesta de los profesionales de cursos salud de Bruselas --que si sale adelante, entraría en vigor a partir de 2015-- plantea "eliminar el término dietético para este tipo de productos porque se le atribuyen diferentes acepciones en cada Estado miembro y favorece la "distorsión" del mercado interior y propone que las normas que los regulen.
Por su parte, los titulados en curso biologia plantean poner especial atención en las normas existentes sobre los reglamentos para alimentos destinados a grupos vulnerables que necesitan especial protección como, por ejemplo, los bebés, los celíacos o pacientes con una enfermedad grave.
En este sentido, el comisario del ramo, John Dalli, ha explicado que estos cambios en la normativa comunitaria permitirían a los consumidores "comparar alimentos más fácilmente porque las reglas que los cubran serán las mismas en el conjunto de los 27 y deberán ofrecer los mismos "altos niveles de protección". Dalli ha considerado que las normas específicas sobre productos dietéticos han demostrado su "ineficacia" y ser "confusas", por lo que su desaparición contribuirá a una competencia "más justa entre productos similares".
Japón ha decidido suspender la temporada anual de caza de ballenas en el océano Antártico, después de que un grupo de masters medio ambiente y ecologistas persiguieran con una lancha a la embarcación nodriza de la flota.
La flota, compuesta por 180 empleados repartidos en cuatro embarcaciones, quería conseguir 850 rorcuales aliblancos hasta marzo, cuando termina la temporada. En el mismo periodo del año pasado se dio caza a 506 de estos ejemplares, pese a que el objetivo también estaba fijado en 850.
Por el momento se trata de una decisión puntual que el gobierno japonés ha tomado para la temporada actual pero la lucha de los masters medio ambiente, mastes biologia y ecologistas continúa ya que el gobierno japonés ha asegurado que Japón no va a renunciar fácilmente a la caza de ballenas.
Hace unos meses Australia denunció a Japón ante la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, para detener sus actividades en el océano Antártico, pero no se espera que el organismo internacional tome una decisión antes de 2013.
Un activista de la Sociedad de Conservación y Protección del Mar, responsable de la campaña, fue condenado a dos años de prisión en julio por abordar un barco utilizado para la caza. El año pasado, una de las embarcaciones del grupo se hundió tras colisionar con otra nave.
El Gobierno japonés se sirve de la caza con fines científicos para evadir la moratoria impuesta en 1986 y argumenta que tiene derecho a estudiar el impacto de las ballenas en su industria pesquera. Japón es uno de los tres países del mundo que mantienen esta actividad, de gran valor en su cultura, un tema que preocupa sobremanera a los masters biologia.