Trasnochar durante un largo periodo de tiempo puede generar problemas de salud a largo plazo, como ictus, ataques al corazón y enfermedades cardiovasculares, que pueden causar una muerte prematura, según una investigación realizada por masters salud y masters biologia de la Warwick Medical School, en Reino Unido, publicada en el 'European Heart Journal'.
Según este estudio, si se duerme menos de seis horas por noche y se sufren trastornos del sueño, se aumenta hasta un 48 por ciento el riesgo de sufrir o morir de una enfermedad cardíaca y un 15 por ciento las posibilidades de sufrir o morir de un ictus.
El equipo de masters salud desarrolló un programa de investigación que contó también con la colaboración de masters biologia y que siguió, entre siete y 25 años, los pasos de más de 470.000 pacientes de ocho países, entre ellos Estados Unidos, Japón, Suecia y Reino Unido.
En el estudio de este grupo de masters se explica que el sueño breve crónico produce hormonas y sustancias químicas en el organismo que incrementan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas e ictus, además de otros problemas como hipertensión, colesterol, diabetes u obesidad.
Por lo tanto, asegurándose de dormir siete horas cada noche se está protegiendo la salud en el futuro y reduciendo el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
Masters salud y en concreto los médicos reunidos en el VIII Congreso de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de la Comunidad Valenciana en Valencia han reivindicado el reconocimiento por parte del Ministerio de Sanidad de la especialidad en enfermedades infecciosas como una necesidad sanitaria y social. Esta reivindicación se une al manifiesto firmado anteriormente por 13 asociaciones de pacientes.
El doctor Enrique Ortega, presidente del Comité Científico del Congreso y jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Valencia, ha afirmado que "mientras no exista una formación regulada en enfermedades infecciosas, el recambio profesional no está asegurado".
Por llo es importate realizar masters salud especializados como el master microbiologia y enfermedades infecciosas para medicos, para formar nuevos profesionales porque "mientras no se forme a nuevos especialistas, existe el peligro de que no haya una continuidad de profesionales especializados en esta disciplina". De hecho, esta especialidad está reconocida en toda Europa, salvo en Bélgica, Luxemburgo y España.
En la actualidad funcionan más de 80 unidades de EEII en los hospitales españoles hospitales y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) cuenta con más 1.000 médicos en la Sección de Enfermedades Infecciosas. Y no sólo es un tema que interesa a los médicos ya que el colectivo de farmacéuticos también tiene la opción de especializarse mediante un master enfermedades infecciosas para licenciados en farmacia.
En definitiva, Ortega considera "importante y necesario que se dé respuesta a las necesidades sanitarias de la población, que se acredite y reconozca a los facultativos que trabajan en la actualidad en enfermedades infecciosas y que se asegure un plan de formación para nuevos especialistas".
Como no todo pueden ser malas noticias, los masters salud están felices con el reciente anuncio realizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) que asegura que la lista de espera de trasplantes cardiacos en España es la más baja de toda Europa.
Eso es al menos lo que asegura el estudio realizado por masters salud especializados en Cardiología y presentado en la VIII reunión de la Sección de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante celebrada en Córdoba. El estudio señala que en 2010 se computaron un total de 243 implantes de corazón, cifra va reduciéndose de manera gradual año tras año, pues cada vez existe un menor número de donantes y resalta que el tiempo de espera par un transplante en España es de 10 días y 99 días de media para las intervenciones urgentes o programadas respectivamente dependiendo del grado de gravedad del paciente.
Ese hecho hace, según los masters especializados, que el 80 por ciento de los enfermos consigue sobrevivir hasta la fecha de la intervención, gracias a que cada vez se están desarrollando más los dispositivos de asistencia ventricular, que consiguen hacer que un paciente sobreviva entre dos y tres semanas más, a la espera de que llegue un corazón sano y compatible. Con estos dispositivos electromecánicos, que se implantan en el corazón del enfermo en una pequeña operación, se logra mejorar la contracción del miocardio, expulsando la sangre del ventrículo izquierdo (la zona afectada) hasta la aorta.
Cuando se encuentra ese donante lo primero que se le realiza es una ecocardiografía al corazón del difunto para comprobar el estado del órgano, luego se comprueba que su grupo sanguineo sea compatible con el del receptor y que el peso de ambos sea similar, pues el volumen del músculo del corazón varía en concordancia con el peso de cada persona.
Una vez realizado el trasplante, los masters consultados aseguran que la esperanza de vida a doce años vista es del 50 por ciento y, pasado este tiempo, si el paciente sobrevive, suele ser necesario realizar un nuevo trasplante.
La televisión y el cine han utilizado el recurso del acelerador de partículas en numerosas tramas aunque los profanos en esta materia no sepamos realmente en qué consiste. Fisicos internacionales de primer nivel se han reunido para discutir cómo llevar adelante la construcción de un gran acelerador de partículas que asumiría la investigación cósmica en una nueva era.
La reunión de los más ilustres expertos en fisica se produjo después de la clausura, tras 26 años de funcionamiento, del primer acelerador más importantes del mundo, el Tevatron del Fermilab de EE.UU., dejando el Gran Colisionador de Hadrones del CERN (LHC) en solitario para llevar la batuta.
Pero los científicos con un master en fisica saben desde hace mucho tiempo que para explorar a fondo muchas pequeñas pistas recogidas por el poderoso LHC en la composición del cosmos se necesita otro tipo de máquina.
El nuevo colisionador está dispuesto a ser un "acelerador lineal" o máquina de diseño recto, a diferencia del LHC, que hace girar las partículas en torno a un túnel de forma ovalada de 26 kilómetros para acelerarlas hasta la velocidad de la luz antes de hacer que colisionen entre sí. El objetivo es crear simulaciones en miniatura del 'big bang', la explosión que dio lugar al Universo hace 13.700 millones de años.
Los científicos creen que hacer colisionar electrones y sus homologos de energía negativa, los positrones, proporcionaría resultados de extraordinario parecido a lo que podría captarse con un telescopio de precisión.
El problema es su financiación. Los 20 países que forman parte del Comité Internacional para Futuros Aceleradores, o ICFA, tratan de atraer a otros países al proyecto ya que los costes del nuevo colisionador, que en 2007 se estimaron en unos 4.550 millones de euros, se han disparado desde entonces y una nueva crisis financiera global podría traer más problemas.