Los avances de la tecnologia llegan también a los diccionarios. La inmensa mayoría de los traductores prefieren traducir palabras en idiomas extranjeros en diccionarios online frente al diccionario tradicional. Tal es la adopción de este tipo de servicios en Internet que está disminuyendo la publicación de diccionarios en papel de forma notable.
Estas son las principales conclusiones de un estudio sobre los hábitos de consumo de los traductores europeos, realizado por un portal alemán de idiomas. Según dicho estudio, los soportes digitales son una herramienta en auge a la hora de traducir.
Las ventajas del diccionario online frente al tradicional son varias. El portal especializado presenta la rapidez, la interactividad, la gratuidad, el nulo espacio que ocupan y su carácter multimedia como las características que marcan la diferencia entre usar uno u otro tipo. Actualmente, en España existen 22 millones de ciudadanos con conexión a Internet con afinidad a las herramientas informaticas, lo que provoca que los diccionarios online se posicionen ante los de papel. Y no es un caso aislado de España. Según el estudio, un 84 por ciento de los europeos utiliza diccionarios online para traducir palabras extranjeras. Del estudio también se desprende que existe un perfil de usuario muy claro a la hora de navegar por páginas que ofrecen diccionarios online. El principal usuario de este tipo de diccionarios es el de profesional de 29 a 39 años.
Lo mejor para la economia familiar es comer productos de temporada. Así lo plantean los agricultores, quienes apuntan que este octubre, las judías verdes y las peras fueron las "estrellas" de las bajadas de precios en alimentación.
En cifras, los precios de las judías verdes y las peras fueron los que más bajaron durante el pasado mes de octubre en un 4,4 por ciento y un 4,29 por ciento respectivamente, según la relación de precios de venta al público de los productos frescos y envasados elaborada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
Las patatas (-2,38%), las anchoas (-2,36%) y las manzanas (-2,08%) también sufrieron un descenso de sus precios en octubre. Por contra, los agricultores señalan al tomate como el producto de alimentación fresco que más subió, un 5,66%, seguido de la merluza (+3,54%), el gallo (+3,38%), la naranja (+3,32%) y el limón (+3,14%).
En tasas interanuales, destaca la bajada del precio del limón, que ha descendido un 25,26% respecto al mismo mes de 2010. Las cebollas (-13,11%), las judías verdes (-11,61%), las naranjas (-9,88%) y los tomates (-9,46%) también han acusado importantes bajadas.
Los precios que más se han incrementado en comparación con el año pasado fueron los del jurel (+9,81%), la bacaladilla (+8,25%) y el plátano de Canarias (+8,01%).
Asegurados. Una partida presupuestaria de 274,10 millones de euros para el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, ha sido aprobada por el Consejo de Ministros para subvencionar el Plan de Seguros Agrarios para el ejercicio 2011, y así tener cubiertos a los cerca de 500.000 titulados en curso agricultura entre ganaderos, agricultores, propietarios forestales y acuicultores que aseguran su producción en alguna de las diferentes líneas de aplicación en 2011.
En la actualidad, más del 55 por ciento de la producción realizada por titulados en curso agricultura en España se encuentra asegurada y, por tanto, protegida ante los daños ocasionados durante el curso del año por los riesgos de la naturaleza. El montante total de las producciones garantizadas por este sistema alcanza un valor próximo a los 11.000 millones de euros.
De esta forma, Medio Ambiente garantiza también que se mantenga el curso calidad de los productos agrícolas españoles.
Entre los objetivos previstos en el Plan de Seguros se encuentra, en primer lugar, la incorporación al sistema de la totalidad de las producciones ganaderas y forestales presentes en España lo que, unido a la cobertura ya existente para las producciones agrícolas, supondrá completar la protección de los distintos sectores productivos. Además, se sigue avanzando en la extensión de los riesgos que son de aplicación a las diferentes líneas de aseguramiento incluyendo nuevas garantías, tanto en las producciones agrícolas como en las ganaderas.