Fumar es un claro beneficio para la economia de un país en crisis. Así lo manifiesta un grupo de analistas, quienes alegan que la lucha contra el tabaco en el mundo sigue siendo ardua, pero los beneficios para la economía que aporta este vicio son mayores que el ahorro en el gasto en salud.
Aunque los cigarrillos son los responsables de aproximadamente una sexta parte de las enfermedades no transmisibles, como el cáncer o las patologías cardiacas, todavía hay voces que esgrimen que los beneficios de las restricciones del tabaco tardan décadas en "dejarse notar" y, lo que es peor, aún que los beneficios económicos que aporta son mayores que el ahorro en gasto sanitario.
Stanton Glazt y Mariaelena González, de la Universidad de California (EEUU), son los analistas y autores estudio analiza el impacto verdadero de la reducción del consumo de tabaco en el mundo.
Aún cuando es de sobra conocido que el tabaco "causa estas enfermedades y que la reducción de su uso disminuye su frecuencia, retrasa su aparición y reduce los costes de salud asociados a los tratamientos, estos beneficios se supone que tardan décadas en materializarse, porque cuesta tiempo observar los efectos en los jóvenes, así como en la enfermedad cardiaca, pulmonar o en el desarrollo de tumores. Como resultado, la percepción a corto plazo de los beneficios económicos que acarrea todo lo que rodea al tabaco, a menudo domina la formulación de las políticas", aseguran estos expertos en el documento.
Al menos 679 euros más al año, es la cifra que han calculado los economistas de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) que deberá pagar cada cada contribuyente como extra debido al curso que han tomado las subidas del IRPF, IBI, hipotecas y servicios básicos, como el gas natural y el agua.
En concreto, estos economistas calculan que la subida del IRPF supondrá para cada contribuyente una media de 222 euros anuales, a los que hay que añadir los 360 euros al año de las hipotecas que deban revisarse ahora.
Al respecto, el presidente de FUCI, Gustavo Samayoa, ha denunciado que estas subidas "van a acabar por ahogar a las rentas medias que cada día ven más reducido sus finanzas y su capacidad de ahorro que, en muchas ocasiones es nula, provocándoles incertidumbre en el negro futuro que se vislumbra".
Por otro lado, la subida prevista del IBI de entre un 4 y un 10 por ciento, dependiendo del año en el que se revisará el valor catastral de las viviendas, supondrá un incremento medio por inmueble de 42 euros al año, de acuerdo con las estimaciones de esta organización de consumidores.
Ahorro. Los consumidores actuales contienen su gasto en alimentación en el hogar para afrontar subidas de otros productos, lo que se traduce en una mayor planificación de la economia familiar a la hora de comprar, con menos adquisiciones por impulso, según afirmó el subdirector general de la cadena alimentaria del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), José Miguel Herrero.
En concreto, el consumo total de alimentos y bebidas de hogares en España alcanzó los 30.200,75 millones de kilos durante el año en curso desde octubre de 2010 hasta septiembre de este año por un valor de 67.209,15 millones de euros, cifras menores que las registradas en el mismo periodo del ejercicio anterior (-2% en volumen).
Según los datos del Observatorio del Consumo y la Distribución Alimentaria, los consumidores opinan que durante este año, a pesar del ajuste en la economía para la compra de productos alimenticios, se mantiene el consumo de marcas de distribuidor, constatándose que el 91,5% las ha adquirido en algún producto y sólo un 8,5% no las ha comprado nunca. En relación con la elección del establecimiento de compra, el consumidor prioriza calidad (66,9%) por encima de precio (63,4%) y la proximidad (44,4%), aunque estos últimos tienen un gran peso en la elección final.
Los expertos en cursos economia afirman que el precio de la electricidad para los hogares en España es más caro que la media de la Unión Europea y aumenta a un ritmo mayor que el promedio. También las tarifas del gas españolas son más altas que la media europea si se tiene en cuenta el poder adquisitivo, según explican estos profesionales en curso economía de la oficina Eurostat.
Así, en España, el precio medio de la electricidad para uso doméstico por 100 kilovatios hora se sitúa en 18,51 euros y sube hasta 20,04 euros si se tiene en cuenta el poder de compra, por encima de la media de la UE (17,08 euros).
Por su parte, los titulados en curso comercio que trabajan en el sector explican que además, entre el curso segundo semestre de 2009 y el segundo semestre de 2010 las tarifas subieron un 9,9% (frente al 5,1% en la UE). Este incremento se suma al alza del 8,2% entre el segundo semestre de 2008 y el segundo semestre de 2009 (frente a una caída del 2,3 en la UE).
Los países donde la electricidad para los hogares es más cara son Dinamarca (27,1 euros por 100 kWH), Alemania (24,4), Chipre (20,2) y Bélgica (19,7). En el extremo contrario se sitúan Bulgaria (8,3), Estonia (10), Letonia y Rumanía (10,5 cada uno).